lunes, 24 de agosto de 2026

Opinión: Guerras a precio de mercado

 

Guerras a precio de mercado

 HÉCTOR MUÑOZ. MÁLAGA. AGOSTO. 2026

 

Las guerras son, principalmente, un buen negocio. Podrán intervenir otras variables, pero… si no fueran rentables, no habría guerras. Así de simple. Cientos de empresas están en la órbita de cualquier conflicto bélico: armamento, explosivos, telecomunicaciones, banca, mercenarios privados, vehículos, restauración, textil, contenedores, módulos habitacionales, etc. Los gobiernos y toda esa peste de las mutinacionales quieren sacar tajada. Esos buitres, criminales y especuladores, quieren guerras… a precio de mercado.

 

Los que no hacen negocio, ni tienen rentabilidad, son los ciudadanos. La población civil solo puede rentar miedo, dolor, lágrimas y sangre. Las víctimas son masacradas, expoliadas y desplazadas. Los países que provocan sus guerras —y se lucran con ellas—, son los mismos que después les cierran sus puertas por… “ilegales”. Es difícil encontrar un sarcasmo más cruel.

¿Hasta cuándo vamos a creer tantas mentiras? Quizá es que interesa pensar, por ejemplo, que EE.UU invade países y se gasta miles de millones en sus libertades y en sus democracias. Es de risa. ¿Hasta cuándo vamos a tragarnos que la democracia consiste en votar cada cuatro años? Que nadie se ofenda: el que cree que España es una democracia modélica es un… negligente intelectual, por no llamarlo un perfecto idiota. Y más tontos aún, aquellos que consideran democracias perfectas a Alemania, Finlandia, Suecia o Dinamarca. No existe la democracia; nunca existió. Es la gran mentira de la Humanidad, eso sí, elegida por mayoría.

Aquí manda el mercado. Que es lo mismo que decir la especulación. Un fondo de inversiones compra un edificio con inquilinos dentro. Un año después, dos ancianos son desahuciados porque no pueden pagar el nuevo alquiler. No son personas, son “unidades”. Todo el aparato estatal y judicial se pone al servicio de los especuladores. ¿Dije especuladores? Perdón, quería decir mafiosos. Y cuando los mercados tiemblan, los gobiernos sudan. ¿Que la cosa se pone fea? Se inventan una guerra. Es una inversión que nunca falla, a pesar de los muertos, llamados en la actualidad “daños colaterales”. Maestros del eufemismo y catedráticos del trile: ¿dónde está la bolita?

Hablando de guerras, ¿qué fue del Sahara Occidental? Abandonados por la dictadura franquista y ocupados por Marruecos, los saharauis no pueden acceder a sus riquezas en fosfatos ni a sus inmensos recursos pesqueros. Empresas francesas, marroquíes y españolas se dedican al expolio más descarado. Mientras tanto, los campos de refugiados saharauis en Argelia no tienen nada que envidiar a los de los palestinos. Y si éramos pocos, llegó el infame Trump y se hizo amiguete de Mohamed VI. El Frente Polisario lleva 50 años esperando un referéndum y la ONU dice que es territorio “por descolonizar”. Surrealismo total. Si algo asusta a los mercados son las votaciones. Que recen los saharauis para que no encuentren mucho petróleo.

Los medios de comunicación siguen con su agenda. Lo que no está en ella, no existe. Así de simple. Ya no se trata de qué se dice ni cómo se dice. Se trata de no decirlo. No hay medios de referencia porque los ha comprado el mercado. Triste, pero real. La Red podría ser una buena fuente de información, pero también está comprada, en parte. Con esfuerzo, se puede conseguir una información veraz. En el peor de los casos siempre será mejor El País que una tertulia en Sálvame De Luxe. No es gratuito lo que acabo de decir: hay mucho acémila que cree estar bien informado en esta cultura de la basura.

En las últimas elecciones andaluzas, la mayoría de votantes de la ultraderecha tenía entre 18 y 24 años. Este es el resultado final de todo este laberinto social. Es lo que interesa a los mercados: jóvenes indolentes que solo levantan la mirada del móvil para arrancarse por hitlerianas. Con suerte, podrán demostrar sus reaños en una próxima guerra. Eso sí: que sea a precio de mercado

11 comentarios:

  1. Muy duro pero, desgraciadamente muy cierto . Ignacio

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  2. En la República Democrática del Congo el ebola campa a sus anchas. A nadie interesan estos muertos, ni a derechas, ni izquierdas. Allí hay poco que rascar. Cuando dejemos de tirar piedras a diestra o siniestra y mirarnos el ombligo nos preocupara' el pueblo y no el político de turno. Desde hace tiempo, como sanitaria, me parecen tan indignos los unos como los otros, siempre disparandose los muertos unos a otros. La salud les importa una EME ambos lados y me lo han demostrado.

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    1. Por cierto, creo que lo del sahara se empezó a vender a cachos cuando el abuelo Patxi estaba agonizando.

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    2. Sí, en 1975, el gobierno franquista decidió dárselo a marruecos, después de la Marcha Verde

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    3. Por cierto, algo sé de África. No solo el ébola, muchas cosas más, gracias por tu aportación

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  3. Durisimo muy real yo no entiendo de politica . Pero lo ke si veo es el abuso constante del poderoso hacia el triste desvalido. Entre los desastres naturales ( que no son tan naturales) las guerras los asesinatod los delitos contra la humanidad esta clarisimo ke en este planeta si es ke sobrevive solo quedaran las cucarachas cono reinas y dueñas de la tierra,por la que nos estan matando... en manos de quien estanos? Que locura!
    Gracias hector . Yo no quiero comprar en ese mercado.

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  4. Dura realidad que a los ciudadanos de a pie nos da un "no futuro".
    La extrema derecha sube como la espuma gracias a jóvenes cada vez más incultos, creyéndose lo que dicen cuatro descerebrados poderosos/mandatarios que sólo piensan en su propio beneficio y para nada en su gente.
    Y no me extraña que jóvenes parejas con dos dedos de frente no quieran tener hijos, ¿para qué? ¿para dejarlos en un mundo que se rompe por dentro y por fuera?
    El futuro de la humanidad lo veo bastante negro.

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