viernes, 14 de agosto de 2026

Opinión: La Era Retro

La Era Retro
HÉCTOR MUÑOZ. MÁLAGA.2026

Todas las libertades conseguidas desde el siglo XVIII van cayendo, una tras otra, como las fichas de un dominó. El siglo XIX nos trajo el Romanticismo, mil guerras y a un imbécil llamado Napoleón. Con la Revolución Rusa y cuatro alocados anarquistas, el siglo XX prometía algo diferente. Y tan diferente. Dos guerras mundiales y una Guerra Fría: Corea, Vietnam, Guatemala, Chile, Angola… Y muchos más. Llegó el siglo XXI y la revolución tecnológica digital nos hizo creer que éramos libres. Error. Hoy somos menos libres que nunca; es la Era Retro.

La propaganda es el alma y el arma del poder. Hasta ahora, la propaganda perseguía una acción: por ejemplo, el reclutamiento de soldados para las guerras. Se apelaba al patriotismo, a la lucha por unos valores determinados, a la valentía… Y caían como moscas, en el Rif o en Crimea, mientras las aristocracias brindaban obscenamente por la patria. Por su patria.

Hoy no hay que matar a nadie. Ya van muertos en el metro, en el bus o en la calle; son una legión de zombis con un pinganillo en la oreja y la mirada perdida en un teléfono móvil. A veces se les ve reir. A veces cruzan las calles, ensimismados, pensando que tienen prioridad. Pocos terminan en urgencias con un fémur roto. Demasiado pocos.

La estrategia propagandística preferida en la actualidad es la desinformación. Es la información engañosa y malintencionada que intenta manipular creencias, emociones y opiniones del público en general. En realidad, ¿qué sabemos de la guerra en Ucrania? Nada, salvo que el enemigo de todos se llama Putin. Nadie ha ayudado a Ucrania: les han prestado. Con intereses. Que nadie se engañe, que aquí no se regala un euro.

Y los ciudadanos del siglo XXI se lo comen todo. Tantas horas de ordenador y no se molestan en conocer la historia del conflicto entre los palestinos y el Estado de Israel. No tienen ni zorra idea. Les han dicho: “Palestina somos todos”, y los muy idiotas se lo creen. Pues mire usted, palestinos no somos todos. El Estado de Israel viene a tener una superficie parecida a la de las provincias de Málaga y Granada juntas. Tecnológica, comercial y militarmente es una gran potencia mundial. El capital judío decide los presidentes de EE.UU. Su Reserva Federal ha tenido cuatro presidentes de origen judío. Pregúntenle a Donald Trump si él se siente palestino.

El régimen del dictador Franco era un sistema corrupto desde la base hasta las más altas instancias. Y nadie nos invadió en nombre de la libertad y la democracia. Donald Trump se ha permitido romper todas las reglas internacionales, ha invadido Venezuela, ha secuestrado a su presidente y se ha quedado con el petróleo. La comunidad política internacional, chitón. La comunidad ciudadana mundial, se ha puesto de perfil y… chitón. Todo sea por la democracia.

El antídoto a todo esto debería estar en las nuevas generaciones. Pierdan toda esperanza. La propaganda, no solo los ha convertido en un fiel ejército de zombis; los están reciclando a votantes de extrema derecha. Cuando se les recuerda la noche de los cristales rotos en Alemania, 1938, se ríen: “abuelo deje de dar la chapa”. Tienen pocos conocimientos y menos memoria: gracias a sus padres y sus abuelos tuvieron la suerte de ir a clases de piano o karate en sus actividades extraescolares, y hacer una carrera con fiesta de graduación.

Las libertades civiles han menguado. Nuestros derechos han sido escondidos bajo una letra pequeña, que el Poder Judicial interpreta casi siempre a favor de los poderosos. Los políticos, siempre asesorados por expertos en comunicación institucional, no paran de mentir y de usar eufemismos, que no es otra cosa que cambiar el nombre a lo mismo. Y la gente se lo come.

El resultado se llama desigualdad extrema. Las estadísticas más benignas dicen que el 10% más rico, posee el 75% de la riqueza mundial, y que el 50% más pobre solo puede conformarse con el 2%. Mientras tanto, oleadas de jóvenes miran su pantallita y caminan hacia atrás. Vivimos en la Era Retro.

13 comentarios:

  1. Durisimo pero muy cierto, al pueblo pan y circo mientras 4 desalmados dominan el mundo . Gracias Hector hace falta mas gente ke hable asi de claro

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    1. En realidad, el tema da mucho más de sí. Lo intentaré en un web que intento sacar adelante. Gracias

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    2. Sigue escribiendo que hacen falta letras para que nos cuestionemos como estamos terminando de ser seres pensantes. Un abrazo y ánimo para seguir

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  2. Suscribo todo lo escrito. Con mucho pesar, no puedo estar más de acuerdo.

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  3. Cuanta verdad,a ver si hay alguna persona joven que se le ilumina la mente y saben la verdad de lo que paso.
    Mas gente como tu Hector

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  4. Dolorosa y brutalmente cierto!!!
    Lo digo siempre, aunque no tan bien cómo en este escrito.

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  5. Da miedo todo lo que viene si no ponemos remedio y como dices, la mayoría de los jóvenes no quieren saber nada, sólo tiktoks para pasar el rato. Y sí, vamos perdiendo derechos que nuestros abuelos y padres les costó muchísimo conseguir. La sociedad, las personas, están dormidas y sólo salen a la calle para vitorear a 11 chavales que ganan un pastón chutando una pelota pero cuando hay que apoyar a los que realmente se juegan la vida en un incendio por ejemplo, por ellos, no salen a la calle a protestar, a apoyarlos... pero cuando ven las llamas en sus casas ya les gustaría que estuvieran bien equipados con la ultima tecnología y que en lugar de 2 bomberos voluntarios fueran 10 profesionales.... Debemos despertar YA sinó mañana será demasiado tarde.

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